Cállense las calles.

Es hora de contar secretos en post-its amarillos y confidencias en trozos de cartón,
momento de decirnos tequieros envueltos en papelinas,
de prenderlos a besos, aqui, en Madrid, en algún rincón.
Que esta noche es perfecta para divagar entre luces de ojos que deben callarse
y luces de farolas que observan atentas perdidas de vicio.
Y entre suspiros la noche, entre calles y alcohol,
ni lunas ni estrellas...,solo estamos tu y yo.

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